Semana turística. arrancó ayer sábado 24 de setiembre hasta el primero de octubre. Las ciudades de abancay y andahuaylas se han preparado para recibir a los miles de turistas que llegarán en estos días para conocer un destino turístico poco conocido pero de gran espectacularidad en el sur andino.
Roberto Ochoa B.
Abancay es quechua y Andahuaylas es chanca. De ahí la eterna y festiva rivalidad que enfrenta a las dos grandes ciudades de Apurímac.
Abancay es la capital política de la región, pero Andahuaylas es el corazón comercial y agrario. Y los pobladores de ambas urbes están empeñados en demostrar que son los mejores anfitriones, que tienen la mejor gastronomía, además de estar rodeados de los paisajes más espectaculares, y que sus tradiciones son las más festivas y sincréticas, así como sus restos arqueológicos –incas o chancas– son los más atractivos de la región.
Y son precisamente los turistas los beneficiados con esta competencia telúrica y ancestral.
A partir de hoy, hasta el primer día de octubre, todo Apurímac está dispuesto a tirar la casa por la ventana para hacer inolvidable la estadía de los turistas.
Los estrategas de PromPerú han organizado una serie de actividades para estas semana turística, a la que bautizaron: “Apurímac: Aventura y Extremos”, con la idea de atraer a turistas nacionales y extranjeros durante los 10 días que durará esta tradicional celebración.
El soberano serán las competencias de deportes de aventura, considerando que Apurímac tiene los mejores circuitos del país.
Me refiero, sobre todo, al internacionalmente célebre canotaje en el cañón del río Apurímac. Hay para todos los niveles, pero el simple hecho de haber sorteado los rápidos y remolinos del caudaloso Apurímac y de remar entre sus enormes farallones es el mejor diploma para cualquier deportista aventurero.
En los alrededores de Abancay también se realizará una exhibición de parapente y serán implementados circuitos para ciclismo de montaña, además de caminatas en el célebre Santuario Nacional de Ampay.
Asimismo, se han organizado festivales de danza, pasacalles, reinado y festivales gastronómicos. Esta vez se añadieron ferias artesanales y agropecuarias.
La visita a Abancay es una buena oportunidad para conocer el Complejo Arqueológico de Saywite, con su imponente “maqueta” de piedra.
La Semana Turística también será una buena oportunidad para visitar la ciudad de Andahuaylas y sus innumerables atractivos paisajísticos y culturales.
Luego de recorrer la ciudad –incluyendo todo lo dedicado a José María Arguedas ahora que se celebra el centenario de su nacimiento– lo imprescindible es visitar la cercana laguna de Pacucha, ubicada a solo diez minutos de la ciudad.
En sus orillas se han instalado hospedajes y restaurantes de comida típica, donde lo recomendable es probar sus chicharrones y sus potajes en base a las truchas Made in Pacucha. También se puede pasear en bote –exija chalecos salvavidas– y llegar hasta la otra orilla, donde se alza el imponente Complejo Arqueológico de Sondor, con su pirámide y sus 500 escalones desde donde se tiene una vista espectacular de la laguna.
Se trata de la pirámide de Muyu-Muyu, escenario del denominado Sondor Raymi, una ceremonia chanca que se realiza cada 24 de junio y que supera en realismo al cusqueño Inti Raymi.


